cine

EL CINE SIEMPRE ESTUVO EN NUESTRA MENTE AL ALCANCE DE LA MANO

domingo, 29 de abril de 2012

EL INFORME: "EL DOSSIER 51"



6 del 12 del 2009: El Dossier 51.
ORIGEN: departamento de películas olvidadas.
DESTINATARIO: Pensarconsecuencias.
09:00 h: información relativa a la portada del dossier 51:

Un triller negro de
MICHEL DEVILLE

Ganadora de 2 premios Cesar
MEJOR GUION
MEJOR MONTAJE

Festival de cine de San Sebastián
CONCHA DE PLATA
MEJOR DIRECTOR

Sindicatos de criticos
de cine de Francia
MEJOR PELICULA

Foto portada: primer plano recortado de una mujer no identificada, hablando por teléfono.

09:05 h: apertura y proyección del dossier 51.
10:30 h: localizo e identifico a la mujer de la portada. Se trata de una agente recopilando información.
10:53 h: fin proyección.
11:00 h: clasificación y análisis del dossier 51:
Inclasificable, por su original propuesta formal, atraviesa los géneros del drama, del negro y del thriller psicológico o de espionaje, hasta deslizarse en el terreno del ensayo experimental.

Una agencia de espionaje, sin identificar, se interesa por un diplomático y su nuevo destino con el fin de obtener en el futuro posibles ventajas comerciales.
Los planos iniciales aportan una relevante información sobre el objetivo y el protagonista, que en un principio parecen el mismo, pero que a medida que avanza el proceso de captación, se van distanciando cada vez más y el primero se hace más concreto y humano, mientras que el segundo se va volviendo más abstracto, hasta alcanzar (1)
11:15 h: el resto de la frase es información peligrosa, queda numerada y reubicada:
ORIGEN: Pensarconsecuencias.
DESTINATARIO: departamento spoiler.

La calculada planificación y el montaje de la investigación, dentro de la agencia secreta, es el guión de la propia película, sin la subjetividad del investigado, sin historias paralelas, ni cruzadas que pudieran aportar emoción o algún otro punto de vista, más allá del de los agentes o de lo inferido indirectamente de las entrevistas y documentos obtenidos.
De tal forma que asistimos, dentro de una fría y siniestra estructura burocrática, a una meticulosa cacería que comienza con la búsqueda a distancia de la presa y los primeros tanteos de aproximación, que salpicados de torpezas y sarcasmos parecen poner en peligro el seguimiento, para posteriormente ir ganando tal grado de precisión que (2)


                               
                           

11:30 h: CONCLUSIONES: 

 1º- Se aprecia la advertencia del efecto deshumanizador y manipulador de la entonces incipiente tecnología de la información, que aunque hoy parezca desfasada, mantiene la vigencia del mensaje.

2º- Ensayo del cine dentro del cine, por el original aprovechamiento de los métodos y hallazgos “cinematográficos” de la agencia secreta: casting de agentes, puesta en escena y ensayos de las estrategias que son a su vez grabadas con cámaras de video, elaboración de guiones, montaje y proyección de imágenes grabadas o fotografiadas y superposición del audio.


3º- Sobrecoge que la satisfacción que sienten algunos investigadores con sus brillantes estrategias y deducciones, junto con el placer primitivo de ir cercando a la víctima, sean las únicas emociones que parecen poder transmitir dichos personajes.

Si le añadimos el uso de un lenguaje deshumanizante y las referencias a la 1ª y 2ª guerras mundiales, parece que estemos respirando el mismo aire aséptico de “La cuestión humana” (Nicolas klotz, 2007). Muy lejos de la fabulación del héroe de “El show de Truman” (Peter Weir, 1998) y algo menos de las mutaciones personales de los protagonistas de “La conversación” (F.F. Coppola, 1974) y “La vida de los otros” (F. Henckel-Donnersmarck, 2006)
.


11:45 h: fin del informe “El dossier 51”.
ORIGEN: Pensarconsecuencias.
DESTINATARIO: departamento de películas para recordar.


DEPARTAMENTO SPOILER: (terminación de frases)

(1) la identidad de una impersonal sala de computadoras, con su amenazante sonido y su mecánico flujo de información. Al final nos despide el mismo rostro, la misma pantalla oscura del inicio, con una nueva misión.

(2) les permite, no sólo acercarse, sino establecer contacto físico.



EL INFORME: "EL DOSSIER 51"



6 del 12 del 2009: El Dossier 51.
ORIGEN: departamento de películas olvidadas.
DESTINATARIO: Pensarconsecuencias.
09:00 h: información relativa a la portada del dossier 51:

Un triller negro de
MICHEL DEVILLE

Ganadora de 2 premios Cesar
MEJOR GUION
MEJOR MONTAJE

Festival de cine de San Sebastián
CONCHA DE PLATA
MEJOR DIRECTOR

Sindicatos de criticos
de cine de Francia
MEJOR PELICULA

Foto portada: primer plano recortado de una mujer no identificada, hablando por teléfono.

09:05 h: apertura y proyección del dossier 51.
10:30 h: localizo e identifico a la mujer de la portada. Se trata de una agente recopilando información.
10:53 h: fin proyección.
11:00 h: clasificación y análisis del dossier 51:
Inclasificable, por su original propuesta formal, atraviesa los géneros del drama, del negro y del thriller psicológico o de espionaje, hasta deslizarse en el terreno del ensayo experimental.

Una agencia de espionaje, sin identificar, se interesa por un diplomático y su nuevo destino con el fin de obtener en el futuro posibles ventajas comerciales.
Los planos iniciales aportan una relevante información sobre el objetivo y el protagonista, que en un principio parecen el mismo, pero que a medida que avanza el proceso de captación, se van distanciando cada vez más y el primero se hace más concreto y humano, mientras que el segundo se va volviendo más abstracto, hasta alcanzar (1)
11:15 h: el resto de la frase es información peligrosa, queda numerada y reubicada:
ORIGEN: Pensarconsecuencias.
DESTINATARIO: departamento spoiler.

La calculada planificación y el montaje de la investigación, dentro de la agencia secreta, es el guión de la propia película, sin la subjetividad del investigado, sin historias paralelas, ni cruzadas que pudieran aportar emoción o algún otro punto de vista, más allá del de los agentes o de lo inferido indirectamente de las entrevistas y documentos obtenidos.
De tal forma que asistimos, dentro de una fría y siniestra estructura burocrática, a una meticulosa cacería que comienza con la búsqueda a distancia de la presa y los primeros tanteos de aproximación, que salpicados de torpezas y sarcasmos parecen poner en peligro el seguimiento, para posteriormente ir ganando tal grado de precisión que (2)


                               
                           

11:30 h: CONCLUSIONES: 

 1º- Se aprecia la advertencia del efecto deshumanizador y manipulador de la entonces incipiente tecnología de la información, que aunque hoy parezca desfasada, mantiene la vigencia del mensaje.

2º- Ensayo del cine dentro del cine, por el original aprovechamiento de los métodos y hallazgos “cinematográficos” de la agencia secreta: casting de agentes, puesta en escena y ensayos de las estrategias que son a su vez grabadas con cámaras de video, elaboración de guiones, montaje y proyección de imágenes grabadas o fotografiadas y superposición del audio.


3º- Sobrecoge que la satisfacción que sienten algunos investigadores con sus brillantes estrategias y deducciones, junto con el placer primitivo de ir cercando a la víctima, sean las únicas emociones que parecen poder transmitir dichos personajes.

Si le añadimos el uso de un lenguaje deshumanizante y las referencias a la 1ª y 2ª guerras mundiales, parece que estemos respirando el mismo aire aséptico de “La cuestión humana” (Nicolas klotz, 2007). Muy lejos de la fabulación del héroe de “El show de Truman” (Peter Weir, 1998) y algo menos de las mutaciones personales de los protagonistas de “La conversación” (F.F. Coppola, 1974) y “La vida de los otros” (F. Henckel-Donnersmarck, 2006)
.


11:45 h: fin del informe “El dossier 51”.
ORIGEN: Pensarconsecuencias.
DESTINATARIO: departamento de películas para recordar.


DEPARTAMENTO SPOILER: (terminación de frases)

(1) la identidad de una impersonal sala de computadoras, con su amenazante sonido y su mecánico flujo de información. Al final nos despide el mismo rostro, la misma pantalla oscura del inicio, con una nueva misión.

(2) les permite, no sólo acercarse, sino establecer contacto físico.



jueves, 5 de abril de 2012

LOS GOLPES DE LA VIDA, "BREATHLESS"



Yang Ik-June, director, actor y guionista de "Breathless” empeñó algo más que su casa para poder producirla y semejante empeño dio vida a una película que desde el comienzo golpea al espectador sin miramientos, directa, seca y cortante te inmoviliza en el asiento.

Es, en sentido literal, impactante, la cámara no rehúye el cuerpo a cuerpo, el cara a cara, pegada a unos rostros en los que se aprecian cicatrices en la superficie de la piel y en la profundidad de sus gestos, todas las heridas sin cerrar, abiertas día y noche, alimentando inconfesables sentimientos de culpa, pérdida y soledad.

Si a este film le quitaran los diálogos se entendería perfectamente, pocas veces la violencia había encontrado un código visual tan complejo. Si las letras forman palabras y estas frases, en "Breathless” los signos de violencia articulan párrafos completos. Aquí la letra con sangre no entra, sino que sale y lo hace a borbotones, de tal forma que el grado de afecto en las relaciones se mide por la intensidad del golpe y en el lenguaje por el tono del insulto, donde las caricias son sólo una bofetada más suave y llamar imbécil un te quiero imposible. Y es en este aspecto, en el momento de seguir presentando la violencia desnuda o justificarla buscando explicaciones, donde al director le tiembla el pulso, donde genera dudas y la película corre el riesgo de caer en lo convencional o en fórmulas ya ensayadas.


En cierta medida y salvando las distancias, me recuerda al cine de Clint Eastwood, donde los personajes viven sumergidos en un entorno violento del que no saben cómo escapar y tiende a repetir el modelo paterno-filial, marcado por el aprendizaje del adulto que asume el rol de padre o protector sacrificado, guía del joven o niño y que en última instancia les permite a todos desbloquearse y evolucionar.

En mi opinión, esa vacilación del director no peca de exceso de sentimentalismo, pero ha podido restarle originalidad, y creo que estuvo cerca de haber conseguido una criatura única mezclando ese cine, el de familias disfuncionales del cine independiente norteamericano y el estilo insolente y novedoso del thriller coreano.

Aún así, el film es singular y nítidamente personal, cine asiático sin coreografías circenses, poéticas, elegantes o preciosistas, las peleas parecen de verdad, torpes, grotescas y contundentes: un golpe y al suelo y en el suelo más… no se libra nadie, víctimas y verdugos, cuyas vidas más que cruzarse se chocan, pero no salen despedidas, se necesitan unas a otras y, según se orienten, unas veces se atraen y otras se repelen.

Tres generaciones, dos familias y un amigo trazan las coordenadas de ese escenario, y sus destinos entrelazados los límites de un cuadrilátero donde se debate el protagonista en un continuo combate, que lleva al espectador contra las cuerdas, pero no hay forma de tirar la toalla, hay que aguantar, porque el realizador consigue el milagro de que no haya un momento en el que no flote la esperanza de la redención y el perdón. La violencia engendra violencia, pero puede convertirse en un círculo vicioso cerrado o en una espiral abierta, por donde alguien pueda encontrar una salida entre dos asaltos.
Estos se van sucediendo, y a medida que avanza la película adquiere una resonancia de huesos y vidas fracturadas, en la que todos van acumulando errores suficientes como para perder por puntos, si no lo habían hecho antes por KO.

LOS GOLPES DE LA VIDA, "BREATHLESS"



Yang Ik-June, director, actor y guionista de "Breathless” empeñó algo más que su casa para poder producirla y semejante empeño dio vida a una película que desde el comienzo golpea al espectador sin miramientos, directa, seca y cortante te inmoviliza en el asiento.

Es, en sentido literal, impactante, la cámara no rehúye el cuerpo a cuerpo, el cara a cara, pegada a unos rostros en los que se aprecian cicatrices en la superficie de la piel y en la profundidad de sus gestos, todas las heridas sin cerrar, abiertas día y noche, alimentando inconfesables sentimientos de culpa, pérdida y soledad.

Si a este film le quitaran los diálogos se entendería perfectamente, pocas veces la violencia había encontrado un código visual tan complejo. Si las letras forman palabras y estas frases, en "Breathless” los signos de violencia articulan párrafos completos. Aquí la letra con sangre no entra, sino que sale y lo hace a borbotones, de tal forma que el grado de afecto en las relaciones se mide por la intensidad del golpe y en el lenguaje por el tono del insulto, donde las caricias son sólo una bofetada más suave y llamar imbécil un te quiero imposible. Y es en este aspecto, en el momento de seguir presentando la violencia desnuda o justificarla buscando explicaciones, donde al director le tiembla el pulso, donde genera dudas y la película corre el riesgo de caer en lo convencional o en fórmulas ya ensayadas.


En cierta medida y salvando las distancias, me recuerda al cine de Clint Eastwood, donde los personajes viven sumergidos en un entorno violento del que no saben cómo escapar y tiende a repetir el modelo paterno-filial, marcado por el aprendizaje del adulto que asume el rol de padre o protector sacrificado, guía del joven o niño y que en última instancia les permite a todos desbloquearse y evolucionar.

En mi opinión, esa vacilación del director no peca de exceso de sentimentalismo, pero ha podido restarle originalidad, y creo que estuvo cerca de haber conseguido una criatura única mezclando ese cine, el de familias disfuncionales del cine independiente norteamericano y el estilo insolente y novedoso del thriller coreano.

Aún así, el film es singular y nítidamente personal, cine asiático sin coreografías circenses, poéticas, elegantes o preciosistas, las peleas parecen de verdad, torpes, grotescas y contundentes: un golpe y al suelo y en el suelo más… no se libra nadie, víctimas y verdugos, cuyas vidas más que cruzarse se chocan, pero no salen despedidas, se necesitan unas a otras y, según se orienten, unas veces se atraen y otras se repelen.

Tres generaciones, dos familias y un amigo trazan las coordenadas de ese escenario, y sus destinos entrelazados los límites de un cuadrilátero donde se debate el protagonista en un continuo combate, que lleva al espectador contra las cuerdas, pero no hay forma de tirar la toalla, hay que aguantar, porque el realizador consigue el milagro de que no haya un momento en el que no flote la esperanza de la redención y el perdón. La violencia engendra violencia, pero puede convertirse en un círculo vicioso cerrado o en una espiral abierta, por donde alguien pueda encontrar una salida entre dos asaltos.
Estos se van sucediendo, y a medida que avanza la película adquiere una resonancia de huesos y vidas fracturadas, en la que todos van acumulando errores suficientes como para perder por puntos, si no lo habían hecho antes por KO.

jueves, 29 de diciembre de 2011

("PLACERES DESCONOCIDOS".......SUFRIMIENTOS CONOCIDOS)


En el colegio se aprende que la razón por la cual en las excursiones los profesores nos numeraban, era porque existía el temor de que alguno de nosotros se extraviase en un entorno desconocido. El mismo riesgo, parecen correr en esta película los jóvenes de la numerada 6ª generación de China, no sólo de perderse en nuevos espacios, sino de sentirse perdidos en un tiempo de poderosas transformaciones locales y globales.

Jia Zhangke se erige en un testigo plenamente consciente de lo excepcional de estos cambios y de la necesidad de registrarlos en el mismo momento en que se están produciendo, como capsulas de tiempo, sin mención expresa al proceso histórico del cual proceden (tradición milenaria y revolución comunista), ni al incierto horizonte al cual parecen destinados (modernidad y capitalismo no democrático), aunque las tensiones entre ambos son perfectamente reconocibles y determinen la vida de los personajes.

Son múltiples las encrucijadas que van tejiendo las, en apariencia, simples historias de este universo, donde todo se crea y se destruye a tal velocidad, que a sus habitantes no les da ni tiempo a transformarse, quedando atrapados entre un pasado al cual ya no pertenecen y un futuro al que no saben como acceder.
La fórmula empleada por el autor para conseguir transmitir ese efecto de tiempo suspendido es una sabia elección de escenarios propios del documental, en los que sitúa una no menos acertada ficción de dos jóvenes amigos que por la forma de afrontar ese dilema, personifican y materializan en sus diferencias, los dos extremos del mismo paréntesis temporal: 

                                     
PASADO (joven TRADICIONAL en la forma de vestir y peinarse, con una madre trabajadora estatal, montando en bici junto a su pareja formal con la que mantiene conversaciones sobre economía y estudios universitarios y una tensa represión sexual en un edificio con habitaciones donde se va a ver la tele …………… frente a la moda occidental, padre inactivo, montando en moto junto a su pareja sexualmente liberada, bailarina de música pop con la que se relaciona en una habitación de hotel convencional, del joven MODERNO) FUTURO.

En medio de ese paréntesis un montón de puntos en común: conflictos con los padres, paro generalizado, delincuencia, televisión omnipresente vomitando conflictos, megafonía estatal que vende el sueño capitalista y canciones que prometen mitos y placeres desconocidos, en un entorno físico de una ambigüedad desoladora, medio destruido, medio a construir y en una atmósfera contaminada donde paradójicamente el humo de los cigarrillos parece simbolizar lo único auténtico a compartir.

Asistimos a un film donde la sencillez de las imágenes y de los diálogos no oculta un talento inclasificable para dotarles de significado, revelación, sentido, humor y poesía.
Planos memorables que a pesar del abandono y la decadencia aparentes encierran una gran riqueza humana:

- El del viaje en moto de los amantes hacia ninguna parte, por una autopista gigante en construcción y en medio de la nada que parece no tener ni origen ni destino.


- El del vals de “Deseando amar” que sale de una de las habitaciones del edificio donde se cita la pareja políticamente correcta, subraya sutilmente una frase de la canción favorita de los dos enamorados: “el destino separa a los que se quieren de verdad”.
- EL del trayecto en autobús y uno de los besos más tristes de la historia del cine.
- EL de la referencia a sus dos primeras películas en DVD.
- El de los fuegos de artificio celebrando la designación de la sede de las olimpiadas evoca la frase del prestamista: “el arte crea el marco, la economía actúa en él”.
- El del diálogo desesperanzador con la masajista: "el futuro no existe", "aprender a vivir día a día es lo único que podemos hacer".
- EL del patético atraco con la detención del joven tradicional como metáfora del régimen del pasado y con el joven moderno escapando sin rumbo en una moto de estilo occidental que le deja tirado en medio del camino.

                                       

Resuenan los ecos de la humanidad fordiana, del neorrealismo de Rosselini (aunque aquí las ruinas entre las que caminan los personajes no son producto de una guerra contra un enemigo exterior, sino los escombros de una apuesta económica interna), de la habilidad para las críticas veladas del cine de Azcona y Berlanga, de los rebeldes sin causa del cine americano y de la capacidad de observar lo grande en lo pequeño del mejor cine asiático.

Cuando lo viejo no se ha difuminado del todo y lo nuevo no se acaba de manifestar, emerge un momento de indefinición de gran valor dramático y dará igual donde te sientes, siempre tendrás la sensación de vivirlo en primera fila, pues el verdadero milagro chino no es su crecimiento económico, sino el cine de Jia Zhangke.

("PLACERES DESCONOCIDOS".......SUFRIMIENTOS CONOCIDOS)


En el colegio se aprende que la razón por la cual en las excursiones los profesores nos numeraban, era porque existía el temor de que alguno de nosotros se extraviase en un entorno desconocido. El mismo riesgo, parecen correr en esta película los jóvenes de la numerada 6ª generación de China, no sólo de perderse en nuevos espacios, sino de sentirse perdidos en un tiempo de poderosas transformaciones locales y globales.

Jia Zhangke se erige en un testigo plenamente consciente de lo excepcional de estos cambios y de la necesidad de registrarlos en el mismo momento en que se están produciendo, como capsulas de tiempo, sin mención expresa al proceso histórico del cual proceden (tradición milenaria y revolución comunista), ni al incierto horizonte al cual parecen destinados (modernidad y capitalismo no democrático), aunque las tensiones entre ambos son perfectamente reconocibles y determinen la vida de los personajes.

Son múltiples las encrucijadas que van tejiendo las, en apariencia, simples historias de este universo, donde todo se crea y se destruye a tal velocidad, que a sus habitantes no les da ni tiempo a transformarse, quedando atrapados entre un pasado al cual ya no pertenecen y un futuro al que no saben como acceder.
La fórmula empleada por el autor para conseguir transmitir ese efecto de tiempo suspendido es una sabia elección de escenarios propios del documental, en los que sitúa una no menos acertada ficción de dos jóvenes amigos que por la forma de afrontar ese dilema, personifican y materializan en sus diferencias, los dos extremos del mismo paréntesis temporal: 

                                     
PASADO (joven TRADICIONAL en la forma de vestir y peinarse, con una madre trabajadora estatal, montando en bici junto a su pareja formal con la que mantiene conversaciones sobre economía y estudios universitarios y una tensa represión sexual en un edificio con habitaciones donde se va a ver la tele …………… frente a la moda occidental, padre inactivo, montando en moto junto a su pareja sexualmente liberada, bailarina de música pop con la que se relaciona en una habitación de hotel convencional, del joven MODERNO) FUTURO.

En medio de ese paréntesis un montón de puntos en común: conflictos con los padres, paro generalizado, delincuencia, televisión omnipresente vomitando conflictos, megafonía estatal que vende el sueño capitalista y canciones que prometen mitos y placeres desconocidos, en un entorno físico de una ambigüedad desoladora, medio destruido, medio a construir y en una atmósfera contaminada donde paradójicamente el humo de los cigarrillos parece simbolizar lo único auténtico a compartir.

Asistimos a un film donde la sencillez de las imágenes y de los diálogos no oculta un talento inclasificable para dotarles de significado, revelación, sentido, humor y poesía.
Planos memorables que a pesar del abandono y la decadencia aparentes encierran una gran riqueza humana:

- El del viaje en moto de los amantes hacia ninguna parte, por una autopista gigante en construcción y en medio de la nada que parece no tener ni origen ni destino.


- El del vals de “Deseando amar” que sale de una de las habitaciones del edificio donde se cita la pareja políticamente correcta, subraya sutilmente una frase de la canción favorita de los dos enamorados: “el destino separa a los que se quieren de verdad”.
- EL del trayecto en autobús y uno de los besos más tristes de la historia del cine.
- EL de la referencia a sus dos primeras películas en DVD.
- El de los fuegos de artificio celebrando la designación de la sede de las olimpiadas evoca la frase del prestamista: “el arte crea el marco, la economía actúa en él”.
- El del diálogo desesperanzador con la masajista: "el futuro no existe", "aprender a vivir día a día es lo único que podemos hacer".
- EL del patético atraco con la detención del joven tradicional como metáfora del régimen del pasado y con el joven moderno escapando sin rumbo en una moto de estilo occidental que le deja tirado en medio del camino.

                                       

Resuenan los ecos de la humanidad fordiana, del neorrealismo de Rosselini (aunque aquí las ruinas entre las que caminan los personajes no son producto de una guerra contra un enemigo exterior, sino los escombros de una apuesta económica interna), de la habilidad para las críticas veladas del cine de Azcona y Berlanga, de los rebeldes sin causa del cine americano y de la capacidad de observar lo grande en lo pequeño del mejor cine asiático.

Cuando lo viejo no se ha difuminado del todo y lo nuevo no se acaba de manifestar, emerge un momento de indefinición de gran valor dramático y dará igual donde te sientes, siempre tendrás la sensación de vivirlo en primera fila, pues el verdadero milagro chino no es su crecimiento económico, sino el cine de Jia Zhangke.